dissabte, 20 d’octubre de 2007

HV 03/2007: Una noche sin luz

Ara arriba una HV en castellà. I d'un marcat to inquietant... Els de l'escala E, la Duschgel (que aquest cop no, no es banya), l'Antígona (que ha deixat una estona en pau als seu Aquiles), la Gaby (que ve de lluny, de Mèxic!, ay, Jalisco!) i la Palito (que em sembla que ja no sordeja), ens ofereixen una història de veïns en la foscor...i el neguit. Que gaudiu amb ella (i elles)...

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Una noche sin luz


Hace dos semanas decidí llevarme el trabajo a casa. Algo que detesto, o quizás en realidad no, aunque sí evito hacerlo por aquello de desconectar el fin de semana. Pero habíamos tenido tal acumulación de faena en la oficina, que sólo imaginarme a mí misma en lunes tratando de sobreponerme a la montaña de atrasos tras haber mal dormido la noche anterior (las noches del domingo al lunes, de pura inquietud laboral, me vuelvo búho), pensé que la excepción estaba más que justificada. Así que el sábado por la noche, con un buen café al lado del teclado y una suave música de fondo, me dispuse con gran convencimiento a preparar informes.

Cuando ya iba por la mitad del primero (y eso supone ir casi por la cuarta página si hago el promedio), se calló la música y la pantalla del ordenador quedó fulminada por un corte de luz. "¡Mierda! ¡Ahora no sé si había guardado el documento!" Me dirigí a la cocina a tientas, con las letras y la luz de la pantalla aún bailando en la retina, para buscar un par de velas que me aclararan el camino hasta la caja de fusibles. Empecé a sentir ya cierto disgusto cuando vi que todos estaban en su sitio. "Pero si no ha habido tormenta ni nada... ¡Ahora vete tú a saber cuándo volveremos a tener luz!". Estaba claro que el siguiente paso era salir a la escalera, a ver si algún vecino sabía qué estaba ocurriendo.

La oscuridad del rellano era total. Gracias a las velas pude localizar el interruptor, pero aunque lo presioné repetidas veces la luz de la escalera no se encendió. El apagón había debido de afectar a todo el edificio. Siempre he sido una persona tímida, hacía muy poco que me había mudado y no conocía ni tan siquiera a los vecinos de enfrente. Sin embargo, parada frente a su puerta, me pareció oír claramente ruido de voces y pasos al otro lado. Vacilé por un instante si tal vez no sería mejor regresar a mi casa y esperar pacientemente a que volviera la luz. Pero respiré hondo, me armé de valor y golpeé la madera con decisión, pensando que probablemente tampoco el timbre funcionaría.

Escuché cómo alguien acudía a mi llamada y a los pocos segundos se abrió la puerta. No pude evitar sobresaltarme y un ligero temblor me sacudió de pies a cabeza: en el umbral apareció una figura vestida con una larga túnica cuyo rostro quedaba totalmente cubierto por una máscara antigua de expresión adusta. La oscuridad que reinaba, sólo mitigada levemente por la luz de nuestras respectivas velas, daba a la figura un aspecto en extremo inquietante. Asustada, traté de escudriñar los ojos que brillaban a través de las cuencas vacías y finalmente conseguí balbucear: “Ehhh... hola, es que.... se ha ido la luz en mi casa y quería saber si... bueno, si vosotros tampoco teníais luz, aunque ya veo que no.”

Tras unos instantes de incómodo silencio, la extraña figura dijo con voz escalofriante: “No es la falta de luz lo que te ha traído hasta mi puerta”.

—Ah, ¿no? —musité, francamente desconcertada.— ¿Entonces qué fue?

—El destino —agregó misteriosa, y haciéndose a un lado, con gesto teatral me invitó a entrar en el departamento.

Juro que en ese instante, todas las películas de terror que alguna vez vi en la vida desfilaron ante mis ojos; y la cínica vocecita que en ocasiones escucho dentro de mi cabeza, me advirtió que corriera de inmediato en dirección contraria a la de tan siniestra figura.

Así que respiré lenta y profundamente e hice lo que siempre hago cuando mi sabia voz interior me aconseja algo... Ignorarla.

“Es usted muy amable vecino”, le dije mientras entraba en el departamento. “La verdad es que solo quería preguntarle si esto de los apagones es algo frecuente que pase en el edif… “Calla”, me interrumpió al tiempo que ¡cerraba la puerta con llave!... y la voz en mi cabeza repetía una y otra vez: “Ahora sí, ya te moriste”.

Sin agregar nada más la figura enmascarada caminó hasta una mesita pegada a una de las paredes del departamento, depositó la vela que traía sobre ella, junto a una botella de whisky vacía, y me hizo señas para que me acercara.

“No vayas” gritó mi voz interna llena de pánico; “Por el amor de Dios, no te acerques”, me suplicaba aterrorizada…y yo, por supuesto, fui.

Menos mal que de vez en cuando mi voz interior se equivoca... Pero no fue así en esta ocasión. Seguí a la figura enmascarada hasta la cocina, donde me encontré con un niño rubio de unos cinco años sentado en la mesa de la cocina, cubierta con un hule grasiento (dato que certifico porque di un traspié y me apoyé en él y casi me quedo pegada para siempre). El niño estaba tomándose un vaso de leche con cacao con galletas. Qué escena tan cotidiana si no fuera porque estábamos sin luz, y sin embargo yo veía claramente al niño y su entorno: el vaso de leche, las galletas maria, el bote de cacao en polvo que parecía extranjero (tenía letras chinas, o japonesas), un charquito de leche debajo del vaso y migas alrededor del niño, encima de su pecho, en las manos, en la cara…

Y le podía ver claramente porque, ¡mira tú por dónde!, había vuelto la luz y yo no me había dado cuenta. Qué tonta, pensé.

Me giré hacia el enmascarado para darle las gracias y salir de allí, porque ver al niño me estaba inquietando por momentos. El niño no se movía, pero hacía “ruiditos”…

Y en ese momento pasé a formar parte de ese piso. Ahora yo soy esa chica que está en el despacho entrando a mano derecha, enfrente de un montón de informes, y me han puesto de manera que parezca que estoy escribiendo. Pero en realidad estoy quieta. Y yo también hago “ruiditos”, porque sigo viva, y sigo queriendo escapar de esta pesadilla…


© Duschgel,
Antígona,
Gaby i
Palito (de l’escala E)


Octubre 2007

17 comentaris:

Duschgel ha dit...

Ei, que consti que SÍ que li vaig posar títol: "Una noche sin luz", però es devia perdre pels e-amils. Hosti, no m'imaginava que acabaria en història de terror, jajaja, com afecta això de no tenir llum!

Ja friso perquè arribi novembre i tornem a fer l'experiment :)

Palito ha dit...

;)

Arare ha dit...

Quin iuiu m'heu fet passar!!
Molt bé, noies, se us felicita!!

El veí de dalt ha dit...

Dusch,
un canvio ara mateix!

Palito,
;-)

Arare,
iuiu-iuiu...

Palito ha dit...

Vei, perfa, canvia el meu nom i posa palito... t'he enviat un email perquè canviis també la meua direcció d'email,
siiiii, soc un conyassssu! jejeje... però oi que m'ho perdones?
Petonets

hypatia ha dit...

uhóoo, m'ha agradat molt (i això que a mi les històries de por no m'acaben de...)

i olé per l'equip i per la imaginació!!

zel ha dit...

Uaaala, quin yuyu, primer quotidià, després així com relats de la vida mateixa, un pèl de por, més por, i al final, epsss, que sembla que veig aquesta que forma part del decorat!!!!!
Plasplasplas, molt bo, barret fora!

Jo Mateixa ha dit...

Que bona!!!!!, m'he cagat de por us ho ben juro, felicitats als veïns de l'escala E, molt bona historia!!!!!

barbollaire ha dit...

he fet l'experiència de llegir-la amb música de Bernard Herrman de fons...
i..
merda! on he deixat els valiums...!!!!

Un relat magnific, veïnes!

Anna ha dit...

ostres, quina por! i això que fins l'última línia em pensava que s'escapava i no passaria res... quina angúnia! i quina curiositat també. Qui era aquell home? què passa en aquesta casa? això no es fa!

Claire ha dit...

Que xulooooooooo!!! Me ha agradat molt....

Tako ha dit...

M'agrada l'atmosfera de suspens-por. ¡Molt bon relat!

gaby ha dit...

¡Vaya!, confieso que nunca me esperé un final así... Que magnifica experiencia esta de escribir historias compartidas; Gracias Vei por proponerla, gracias palito, porque por medio de tu página supe de ella.

Antígona ha dit...

Vaya, acabo de leer ahora la historia y sí, como dice Gaby, es sorprendente ver cómo ha salido finalmente toda la historia. ¡Yo tampoco me esperaba que acabara convertida en un cuento de terror!

Y lo dejo por ahora que estoy tan dormida que no sé ni lo que me escribo...

¡Besos!

Joana ha dit...

Llegir-la amb una espelma encesa...vora una llar de foc....Impactant!
Felicitats! genial!

Té la mà Maria - Reus ha dit...

quina por mare meva !!!

salutacions

euria ha dit...

quina varietat!!! ara una de por i tant que fa por!! ai la veu interior que s'ha d'escoltar!!! De moment la meva us felicita de debó!